Sobre el autor

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Puerto Rico (1986). Juris Doctor, Universidad de Puerto Rico. B.A. en Literatura Comparada, Universidad de Puerto Rico, Recinto Universitario de Mayagüez. Entre sus publicaciones destacan: Estoicismo profanado (2007), premiado por PEN Club de Puerto Rico y El imperio de los pájaros, (2011). Es columnista de la Revista Cruce y realiza estudios doctorales en Filosofía y letras en CEAPR. Se ha desempeñado como educador comunitario. Varias noches vagó por las calles de algún punto de la isla ofreciendo condones, jeriguillas limpias y pruebas de VIH.

Sobre mi poesía

“Echevarría Cabán reintroduce en el país una poesía indagatoria cuyo realismo imaginativo se encamina hacia una estética experiencial imaginística como posible paradigma de nuestra literatura más actual”

–Alberto Martínez Márquez


"Indudablemente, la poesía de Abdiel Echevarría es un reto a la normalidad de una conciencia tradicional"

–Rafael Colón Olivieri


domingo, agosto 14, 2005

Poemarios enlazados en la poetización del poema




Expedientes expedidos por archivos prescritos
que se enlazan en la poetización de un poema
proscrito



Huellas del relato

Buscan sus huellas los pasos del relato.
Recurren a escurrirse entre las sombras retorcidas
en la fiesta de la penumbra.

Se borra su recuerdo en la arena
Se pierde en océanos de caracoles ahogados.
Recorren senderos de búsqueda
para deshacer sus caminos.

Veredas de sueños se derrumban
caen sobre el polvo que los encierra.
Libros clausuran su rastro.

Así caen las huellas del relato
para hundirse en la espesura del olvido
y el anonimato de las palabras.




Crucifijo

Observo el crucifijo
que me saluda y se burla de mí
desde las calles soleadas.
Observo sus clavos y siento el estigma que lo cubre.
Me invade el tiempo en un segundo
y me pregunta:
¿Cuántas veces burlado se te escapa
la procesión de la vida?
¿Cuántas veces se ha burlado de ti?




Sabiduría de las calles

La radio susurra improvisaciones.
La vida fuma especulaciones.
Yo surco grutas famélicas.
Un mendigo haraposo me dice al oído:
“A nadie le importa.”



La página en blanco

¿Cómo deshacerme de tu fisonomía?



Observo de la nada

Observo desde la distancia, todo se ve lejano.
Veo un mar de hojas secas que se abruman,
se entretejen en un paladín.

Me invaden nociones de estancias
que sólo circundan los efímeros
trazos de mi aliento.

Me despojo en llanto.
La nada se resguarda, asecha...




Ruleta rusa

He insertado los fusiles,
me hallo en medio de un bosque
donde juega mi sombra a la ruleta rusa.
Despliega el disparo.




Muerte para una ardilla inconciente que cruzó la vereda de los vivos sobre el tránsito de una ilusión: Contemplar un acto de piedad humana.

Se oyó la frenada del carro...
quedó el respiro de su cuerpo.
El carro frenó sobre su cabeza.




Dardos

Lanzas que atraviesan
las fauces del olvido.



Agitación

Un corazón clavado por un carpintero
sobre las fauces de un horno de sal,
que despide orgánulos de flores
sobre charcos licuados de vasos sanguíneos
mientras bailan sobre el espacio de su psiquis freudiana.



Ruinas

Son los despojos
de una vida
que cabalga
en las sombras
de siluetas
anónimas.



El pabellón
A Memoria Tipo II de Maribel R. Ortiz


El pabellón ciego de los enfermos
dejará de apestar sobre nuevos cadáveres
y la memoria tipo II los recordará
sobre una mesa de santos dulces,
sobre un hormiguero de muerte…

2 comentarios:

elijah snow dijo...

Chulo, sabes que te adoro un monton, ya era hora de que tuvieras tu propio blog. te estare leyendo fielmente. me gusta la foto, quiero mas fotos. una tuya desnudo no eataria mal, ;-)
un beso
david caleb

Angelys dijo...

Es increíble como este encantador joven puede dirigir nuestras mentes a lugares desusadas de nuestra imaginación y construir un mundo completamente detallado con su asombrosa habilidad del manejo de pocas palabras. Es como mi frase favorita del mejor escritor que he llegado a conocer de esta época que dice así: “Lo lees, lo consumes y explotas”. Que mejor descripción para los trabajos de Abdiel Echevarría. Éxito!!!
Tu admiradora hasta la muerte,
Angelys